lunes, 29 de agosto de 2011

Una velita más



Son dos años. Ya dos años desde tu ausencia y jamás olvidaremos, ni yo ni ninguno de los que te amamos, que cada 29 de agosto es tu cumpleaños. ¿Es absurdo celebrar el aniversario de alguien que ya, por desgracia, no está entre nosotros? Para mí no lo es en absoluto. No sé para el resto y, sinceramente, me importa poco.

Así que, rompiendo por unos minutos mi ausencia del blog, y porque el motivo es más que suficiente, te deseo, mi querido Applehead, mi querido niño de pelito de algodón de azúcar, mi querido bailarín de pies con alas de ángel, mi querido Peter Pan, mi querido Michael... un feliz 53 cumpleaños. Allá donde estés, allá donde sigas repartiendo tu magia, allá donde tus ojazos de ciervo sigan, con afán inescrutable, intentando desentrañar cada detalle que se esconde en cada rincón, allá desde donde vigilas con cariño a tus hijitos.

Feliz cumpleaños, mi amor eterno. Mi Michael.

B.

lunes, 22 de agosto de 2011

El porqué de una larga ausencia



Queridísimos amigos y amigas del blog:

No puedo, ni debo, entrar en  detalles demasiados precisos sobre un tema que ya conocen los más cercanos a mí. Antes de que se me pase, especialmente a Jacksongirl y a Nata les pido que me manden un correo en los comentarios de la anterior entrada, la que redacté en noviembre y que, de momento, será la última de La Cajita. Les repito aquí mi correo: kesia66@hotmail.com.

Unos graves y preocupantes problemas de salud, tanto míos como de mi niña de 12 años (mi princesa, mi hada, mis pies y mis manos y toda mi vida), son los que impiden lo que más me gustaría, que sería actualizar tanto La Cajita como mi otro blog, el primero que abrí, con mis reflexiones, relatos y poesías, Cerezas y Guindas. Ni tengo tiempo, ni cuerpo, ni salud, ni ganas.

No es esta una despedida definitiva, o al menos quiero creer que así será. Tengo mucho material de nuestro Michael y mi cariño y admiración por él por supuesto no han disminuido. Ahora que se va acercando su cumple lo tengo mucho más aún en el pensamiento, si cabe, pero... ahora me es completamente imposible, y aquellos amigos y amigas que ya están al  tanto lo saben de sobra. De hecho, esta respuesta a una larga ausencia es en realidad una despedida (deseo) tan sólo provisional.

Sólo me resta daros las GRACIAS así, en mayúsculas, a todos aquellos que me habéis ofrecido vuestro cariño, apoyo, comprensión y, sobre todo, LOVE. Gracias de verdad porque aunque seamos amigos virtuales nos une el inmenso amor que le tenemos al más grande artista de todos los tiempos, a ese que tanto nos hace soñar con su rostro, sus bailes, sus canciones, sus obras benéficas, y, en definitiva, con su arte y humanidad.

Un beso triste por las circunstancias pero alegre porque sé que estáis ahí, a mi lado.

Hasta muy pronto.

Belén.