miércoles, 30 de noviembre de 2011

Limosna de cuatro años



Una lismona de cuatro años. Eso es lo que hemos recibido los fans, la familia, los amigos y sobre todo él, nuestro ángel eterno, nuestro Michael.

Una vida, ¿cuánto vale? Las cosas cuestan dinero, tienen un valor crematístico, y en su mayoría sentimental, pero... ¿cuánto vale -no "cuesta"- una vida? Da igual que ésta pertenezca a la máxima estrella del pop -un genio que demostró su talento incuestionable no sólo en la faceta musical, sino en otras muchas artísticas-, o que sea la vida del más humilde "sin techo" que vaga por cualquier ciudad. Una persona es una persona, con sus alegrías, sus miedos, sus esperanzas, sus dolores  y sus tristezas, su percepción del mundo y de la realidad que le rodea, su ilusión en ver crecer a sus hijos, sus lecturas y músicas favoritas, su momento de relax mientras se toma un café calentito y fuera llueve intensamente...

Cada persona es irrepetible, un mundo en sí misma, y eso vale para todos, incluso para los malos más malos, para los malvados que secuestran y matan niñas o para los buenos más buenos,  para las monjitas de la hermana Teresa de Calcuta. Llámese Michael Jackson o José Pérez, nadie merece que otra persona, que un médico en el caso concreto de MJ, por saltarse el código deontológico que jurara un día por el afán de lucrarse, cometa tales imprudencias que conduzcan a dicha persona a la muerte. Una vida vale mucho, muchísimo. No esa limosna de cuatro años de prisión para el asesino Murray - y que serán al final unos dos en la práctica- que suponen una verdadera afrenta, una humillación, tanto para los fans, la familia, los amigos, y sobre todo él, nuestro ángel eterno, nuestro Michael.  

Nota: Como ya sabéis, odio las redes sociales y como no tengo ni FB ni Twitter y me estáis preguntando por mi salud (Laura sigue luchando y va bien dentro de lo suyo gracias a Dios), comentaros aquí en el blog que ayer tuve que acudir a urgencias porque de nuevo surgieron problemas circulatorios en mi brazo, en esta vez el izquierdo, con frialdad y falta de fuerza. Me hicieron análisis y pruebas durante toda la mañana y me han mandado de urgencia al reumatólogo (a ver cuánto tardan en llamarme, esa es otra), a la espera de las otras pruebas de neurología y vascular que me faltan, y me han mandado unas pastillas nuevas para ver si se me alivia el adormecimiento de las manos, especialmente la izquierda. Muchas gracias por vuestro interés y os dejo ya que tengo molestias al escribir. Un beso a todos y todas.

L.O.V.E.,

B.

miércoles, 5 de octubre de 2011

¡¡¡¡SINVERGÜENZA!!!!


Murray, eres patético


No puedo dormir. Doy vueltas y vueltas en mi cama porque me rondan muchas cosas en la cabeza. Demasiadas y ninguna buena. Necesito Tonopán porque me duele la cabeza desde esta tarde. Además estoy incómoda porque llevo varios días con las manos, sobre todo la izquierda más dormida de lo normal, así como las piernas, sobre todo desde las rodillas para abajo, y por eso me han aumentado la dosis de anticoagulantes de 100 a 300, no sea que un nuevo trombito quiera hacer de las suyas.

Y eso es jodío.

Enciendo un segundo el portátil porque voy a buscar qué farmacia está de guardia y me encuentro con este titular:

"Murray se comunicó con varias mujeres mientras Michael Jackson agonizaba".

(Pincha aquí para leer la noticia)

Sinvergüenza. Sinvergüenza. Sinvergüenza.

Me voy a la cama. Tengo que descansar la mente, el cuerpo, y, sobre todo, las piernas, que siguen, a la espera de más pruebas médicas, igual de mal y de dormidas. Parece que son ellas las que duermen por mí (y perdón por el chiste malo). Espero que se me despeje este dolor... Mañana compraré el dichoso Tonopán.

Un beso a todos y todas,

B.

jueves, 29 de septiembre de 2011

lunes, 29 de agosto de 2011

Una velita más



Son dos años. Ya dos años desde tu ausencia y jamás olvidaremos, ni yo ni ninguno de los que te amamos, que cada 29 de agosto es tu cumpleaños. ¿Es absurdo celebrar el aniversario de alguien que ya, por desgracia, no está entre nosotros? Para mí no lo es en absoluto. No sé para el resto y, sinceramente, me importa poco.

Así que, rompiendo por unos minutos mi ausencia del blog, y porque el motivo es más que suficiente, te deseo, mi querido Applehead, mi querido niño de pelito de algodón de azúcar, mi querido bailarín de pies con alas de ángel, mi querido Peter Pan, mi querido Michael... un feliz 53 cumpleaños. Allá donde estés, allá donde sigas repartiendo tu magia, allá donde tus ojazos de ciervo sigan, con afán inescrutable, intentando desentrañar cada detalle que se esconde en cada rincón, allá desde donde vigilas con cariño a tus hijitos.

Feliz cumpleaños, mi amor eterno. Mi Michael.

B.

lunes, 22 de agosto de 2011

El porqué de una larga ausencia



Queridísimos amigos y amigas del blog:

No puedo, ni debo, entrar en  detalles demasiados precisos sobre un tema que ya conocen los más cercanos a mí. Antes de que se me pase, especialmente a Jacksongirl y a Nata les pido que me manden un correo en los comentarios de la anterior entrada, la que redacté en noviembre y que, de momento, será la última de La Cajita. Les repito aquí mi correo: kesia66@hotmail.com.

Unos graves y preocupantes problemas de salud, tanto míos como de mi niña de 12 años (mi princesa, mi hada, mis pies y mis manos y toda mi vida), son los que impiden lo que más me gustaría, que sería actualizar tanto La Cajita como mi otro blog, el primero que abrí, con mis reflexiones, relatos y poesías, Cerezas y Guindas. Ni tengo tiempo, ni cuerpo, ni salud, ni ganas.

No es esta una despedida definitiva, o al menos quiero creer que así será. Tengo mucho material de nuestro Michael y mi cariño y admiración por él por supuesto no han disminuido. Ahora que se va acercando su cumple lo tengo mucho más aún en el pensamiento, si cabe, pero... ahora me es completamente imposible, y aquellos amigos y amigas que ya están al  tanto lo saben de sobra. De hecho, esta respuesta a una larga ausencia es en realidad una despedida (deseo) tan sólo provisional.

Sólo me resta daros las GRACIAS así, en mayúsculas, a todos aquellos que me habéis ofrecido vuestro cariño, apoyo, comprensión y, sobre todo, LOVE. Gracias de verdad porque aunque seamos amigos virtuales nos une el inmenso amor que le tenemos al más grande artista de todos los tiempos, a ese que tanto nos hace soñar con su rostro, sus bailes, sus canciones, sus obras benéficas, y, en definitiva, con su arte y humanidad.

Un beso triste por las circunstancias pero alegre porque sé que estáis ahí, a mi lado.

Hasta muy pronto.

Belén.