lunes, 28 de junio de 2010

Un elefante dorado para Michael (2004)





Dicen, todos aquellos que creen en este tipo de cosas, que un elefante con la trompa hacia arriba trae buena suerte, y es un símbolo de prosperidad, dicha, y en definitiva de cosas positivas. Probablemente por ello, y por ser también símbolo de un continente tan bonito y a la vez tan olvidado como es África, un elefante, en este caso dorado, fue el premio concedido en 2004 para Michael por parte de la AASA (African Ambassador's Spouses Association: Asociación de Esposas de Embajadores Africanos)







Una vez más, el motivo de este reconocimiento a nuestro ángel eterno no era por su música, ni por su baile, ni por los años dedicados a regalar magia a tantos millones de personas. Una vez más, se reconocía a Michael Joseph Jackson su gran labor social y humanitaria, en este caso por luchar contra uno de los más graves problemas a los que se enfrentaba entonces, y sigue por desgracia haciéndolo, la sociedad africana: el sida. Precisamente hoy se ha publicado en El País digital un sobrecogedor reportaje gráfico sobre esta terrible realidad en un país africano como es Zimbabue. Lo podéis encontrar aquí.

Michael también aprovechó su asistencia para anunciar una gran Gala que se celebraría pocos meses después, el 4 de junio, con el fin de recaudar fondos para niños lisiados, principalmente por las minas antipersonas o por amputaciones por machetes en las terribles guerras civiles que han tenido lugar en muchas zonas africanas.


No me digáis que no es un amor...


Su preocupación, su lucha: el bienestar de los niños. ¿Cómo pudieron acusarle de cosas tan terribles?

El 1 de abril de 2004, se celebró en Washington D.C. este reconocimiento por parte de la Embajada de Etiopía, uno de los países más castigados por la terrrible enfermedad. Michael había demostrado para entonces con creces su compromiso y su solidaridad para la lucha contra el sida, especialmente en el continente africano, cuna de sus ancestros y una de las zonas del mundo que más le gustaba.



Por supuesto, su llegada al escenario de la gala fue apoteósica, y más si tenemos en cuenta que para esa fecha Michael se encontraba semiretirado, creando nueva música y dedicándose a lo que más le gustaba en el mundo: cuidar de sus niños. Para la ocasión, lució camisa de seda roja bordada en plata en la pechera, cuello, hombros y puños, con insignias militares de color azul en las mangas, y chaqueta y pantalón de terciopelo negro. Llegó sin la chaqueta puesta, que lució posteriormente cuando hubo de subir a recoger su premio. En ella no faltaba, por cierto, ni uno de sus clásicos escudos, ni el imprescindible brazalete, en este caso de color rojo, haciendo juego con la camisa.


















Michael, a punto de salir al escenario y dar su discurso, gafas de vista incluidas. Me encanta esta fotografía.

Durante el transcurso del homenaje, tuvo ocasión de hacerse una y mil fotografías y por supuesto de dar un emotivo discurso coincidiendo con la recogida de ese elefante dorado, símbolo de un continente azotado por el hambre, la enfermedad -y más concretamente el sida- y por la desidia mundial en general, que está demasiado ocupada en mirarse su ombligo de primer mundo para preocuparse por ellos.










La ternura tiene un nombre: Michael Jackson


Michael agradeció con mucha humildad este bonito reconocimiento por parte de la comunidad africana





Desafortunadamente, no he podido hallar ningún vídeo de nuestro Michael mientras da su precioso discurso, pero aquí tenéis algunas de las cientos de fotos que se le hicieron, y además os he traducido el mismo como muestra, una vez más, de que detrás de la máscara excéntrica y de loco que tantos imbéciles le colgaron, había una extraordinaria persona, un grandísimo ser humano del que, estoy segura, poco a poco, con paso firme, aunque lento pero seguro, se le irá rehabilitando su nombre, tan maltratado en los últimos años de su existencia.

Como os digo, aquí tenéis su discurso traducido, y pido perdón como siempre por los posibles fallos:

A Su Excelencia Olhaye Oudine Roble y Señora de Roble, Decano del Cuerpo Diplomático africano, gracias por su asistencia y apoyo. Me gustaría dar las gracias a la Sra. Zhor Jazairy, esposa de Su Excelencia Jaziary Idriss, de Argelia, Presidenta de la Asociación de Esposas de Embajadores Africanos, y a la señora Haoua Diatta, organizadora de la Gala de la Asociación de Cónyuges de los Embajadores Africanos, y esposa de su Excelencia José Diatta de Níger.

Además, quiero dar las gracias al Embajador y a la Sra. Kassahun Aleye, nuestros anfitriones en esta  noche, y a su entregado equipo. Su embajada es espléndida. Y me gustaría agradecer a todas las maravillosas esposas de las 51 Naciones de África, que incluye a los cónyuges de la Asociación de Embajadores Africanos. Humildemente, me siento muy honrado de estar aquí esta noche con ustedes.

La Asociación de Cónyuges de los Embajadores Africanos fue fundada hace 26 años, con la misión de proporcionar apoyo a diferentes programas, para beneficiar a niños de escasos recursos en los 51 países participantes. Lo han hecho muy bien, y necesitan toda nuestra ayuda para que sigan procurando una vida mejor para los ciudadanos de sus países.

El cuatro de junio, aquí en Washington D.C., la Asociación de Esposas celebrará una gala, donde los ingresos se destinarán a prestar ayuda a niños lisiados. Les voy a apoyar al cien por cien, y animo a todos a hacerlo. En los últimos días, me he estado reuniendo con miembros del Congreso. Ayer, varios Embajadores se unieron a nosotros en nuestra discusión sobre cómo podemos trabajar juntos para combatir la epidemia del sida, la pobreza y otras cuestiones importantes que afectan a nuestra familia africana. Es muy importante para mí para ayudar a crear conciencia, y conseguir los fondos para nuestro continente hermano ... África.

Las estadísticas son asombrosas; todavía 9.000 personas mueren cada día de sida, todavía hay niños que están desbordando los orfanatos, y hay tantos que se mueren de hambre y mueren de enfermedades ... enfermedades que sólo necesitarían de una aspirina. Como he dicho durante toda la semana, muchos de los placeres de la vida de los que nos aprovechamos como agua corriente, electricidad, caminos pavimentados, aseos en casa y en el trabajo, camas y alimentos, son meros sueños para muchos en África. Esto no puede continuar.

Debemos utilizar todos los recursos que tenemos, debemos trabajar juntos para ayudar a combatir todos estos problemas. Varios miembros del Congreso han prometido su apoyo en nuestros esfuerzos: seguir golpeando la conciencia del pueblo estadounidense, y continuar su lucha por la financiación adecuada para los programas que afectan a África. Esto es algo bueno y debemos apoyarlos.

De nuevo, gracias, Asociación de Esposas de los Embajadores Africanos, por lo que están haciendo; me siento humilde y honrado por este reconocimiento. Y, permítanme decirles que ustedes tienen un amigo en Michael Jackson.
 
Grande, Michael

3 comentarios:

Zahira Jackson dijo...

buah que lindo michael como le extraño, el 25 fue durisimo para mi, aun estoy muy triste y lo digo en serio, no sabia que iva a ser tan duro pero ha sido el peor dia de mi vida y aun tengo el corazon algo roto.

me encanta tu blog belen, tambien ando por el hide, espero conocer a toda la gente de este amado blog :$ jejeje

bueno me gustaria que pasarais tambien por mi blog, aunque tiene poquito, pero lo hago con todo mi corazon, espero respuestas, haganse seguidores.

Michael x siempre el rey =)

TINK-SONIA dijo...

Que merecido reconocimiento,me gustan mucho las fotos,se ve que estaba agusto ese día y como siempre derrochando ternura,muchos besicos Belen.

Ryoga dijo...

este fue los pocos reconocimientos que tuvo michael en la época del juicio,en esa época todo el mundo le dio la espalda y no le reconocian ni los meritos artisticos ni ni los humanitarios.

pero con este premio se hizo justicia,desde luego muy merecido