jueves, 1 de octubre de 2009

"It's a bug!!"





Sus numerosos admiradores sabemos lo amante que era Michael de los animales. Desde muy niño le apasionaba jugar con ellos y si empezó teniendo los lógicos perros, ya de adulto llegó a tener un verdadero zoológico en su rancho Neverland, que incluía animales tan exóticos como jirafas o llamas como Louie. Aunque los más populares fueron su serpiente "Muscles" ("Músculos"), como la canción que compuso para Diana Ross (y en la que él le hace los coros), y sobre todo su chimpancé "Bubbles" ("Burbujas"), con el que compartió horas y horas de amistad y al que incluso enseñó a bailar su archiconocido Moonwalk.

Una anécdota que ilustra perfectamente el tremendo amor que Michael sentía por los animales, y también el alma noble que poseía, es la siguiente. Durante el History Tour, en Munich 1997, en una de las pausas entre canción y canción en las que Michael habla divertido al público, advierte sobre el suelo del escenario un pequeñísimo bulto que se mueve. Lo observa bien y exclama enternecido: "It's a bug!! Security, security!" (¡Es un bichito! ¡Seguridad, seguridad!") Entre las risas y los gritos de los miles de fans que asisten en ese momento al concierto, llega efectivamente un miembro del equipo de seguridad y se lleva afuera el insecto a instancias de Michael, que, de repente, grita divertido: "Don't kill it, don't kill it!" (¡No lo mates, no lo mates!"), e incluso hace volver al agente para que le enseñe, que, efectivamente, el animal sigue vivo entre sus dedos. Cuando Michael quiso seguir actuando a continuación, sus fans no le dejaban, pues no paraban de aclamarle por haber hecho que no mataran al bichito.  ¡Para comérselo! :-))

2 comentarios:

faly dijo...

jajaja, lo he visto. Eso me recuerda una vez, trabajando yo en el hotel, en uno de los inmensos salones, sobre el suelo hiperbrillante, vi a una mariquita preciosa, con su trajecito de lunares. Cuando la vi, tan lejos del jardín, me imaginé, que así me sentiría yo si me perdiese en un desierto, así que dejé lo que estaba haciendo, la cogí suavemente entre mis dedos, y la coloqué en la palma de la mano. Me dirigí corriendo hacia el jardín vigilando que nadie me viera (estaba trabajando), y cuando fui a abrir la puerta, miré la palma de mi mano, y ....¡¡joé, la mariquita no estaba!!, recorrí el camino para buscarla, y...:(
se me había caido y la había pisado sin darme cuenta.
Queriendo hacer un bien, hice un mal....en fín, mi intención era buena. Le echo de menos (a Michael, no a la mariquita)

Guinda de Plata dijo...

Jaja, tú y tus animalitos... Por cierto, besos para tus perritos. :-)

Yo también le echo de menos (a Michael, no a la mariquita). Y muchoooooo :-((